La pirámide alimenticia, la social, la de Maslow, la de tu empresa, la de tu familia... La vida se rige en cada una de sus facetas por pirámides. Éstas abarcan desde las relaciones de pareja, donde uno de los dos toma una situacion normalmente mas relevante y en algunos casos mas visibles que en otros casos hasta todo tipo de jerarquizaciones que os podais imaginar.
Curiosamente el trabajo en grupo nos gusta llamarlo en equipo porque nos hacemos la vaga ilusión de que efectivamente existe un equipo, en el que idílicamente todos opinan y sus opiniones son igualmente válidas, como los casos de igualdad entre las personas, las clases sociales y pamplinas que si analizaramos fríamente coincidiríamos en que solamente son meras especulaciones al modo del ideal anárquico, modelos injustificables pero ideales a los que no podemos ni debemos llegar.
Ahora bien, cabe responder a la pregunta ¿Es malo que no seamos iguales? Trascendentalmente relevante cada uno a su juicio puede responder libremente a la pregunta según sus ideales y perspectivas, pero no intentéis en ningun momento tener la razón ya que al más puro estilo de Ortega y Gasset la verdad solo nos la dará la conjunción de todas las perspectivas y en ese cuadro pintoresco solamente hallaremos una grán confusión que los mas atrevidos llaman verdad.
Sinembargo observad detenidamente el entorno en el que os desenvovéis. Intentad recordad cualquier situación de trabajo en equipo y si soys capaces de encontrar un caso en el que no haya una clara dominancia de un miembro del equipo, al que unos admiran y otros secretamente repudian, seréis capaces de demostrar el primero de los casos donde efectivamente ha existido un trabajo en equipo. A lo que me refiero es que en el concepto de equipo está implicita la figura de un líder cuya voz se alza por encima de la del resto, ya sea su voz electa o no por el resto, su carisma o su experencia prevalecen sobre las ideas mas innovadoras que en multitud de casos es la nuestra propia. Y es precisamente ese aspecto el que forja las tensiones intergrupales, porque aunque todos lo neguéis, que no nos den la razón, nos jode. Si además el que te quita la razón es el propio lider o el siguiente en la cadena trófica, tu metedura de pata incrementa haciendo que cada vez se seas más reacio a escuchar las opiniones de los demás, y todo ello surge de la existencia de un piramide en tu "grupo de trabajo".
Y bien, ¿eso es malo? Si y no. Es malo si no lo sabes gestionar, si partes de una situación en la que te crees en igualdad con respecto a los demás cuando es TOTALMENTE falso. Algunos, los más atravedios, habréis pensado que son iguales y que yo soy un imbécil. Soys libres de pensar lo que queráis pero lo cierto es que nos distinguimos por nuestras competencias.
Hay líderes natos, cuyo carisma y practicdad para la tarea desempeñada es simplemente brillante. Personas teóricas, capaces de escudriñar libros infintos en busca de un solo dato. Personas innovadoras, personas elocuentes, personas redactoras, y así un sinfín de atributos que destacan especialmente en cada miembro de un equipo y lo importante no es que todos opinen, ya que el grupo se convierte en un gallinero, sino que uno, la persona que organiza, que no siempre es el líder, sepa identificar las competencias de cada miembro, que dicho miembro las acepte y entre todos funcionen como una "colonia" en perfecta armonía encargándose de su especialización y dejando los demás aspectos en los que no destaca a aquellos que sí lo hacen.
¿Quién funciona así? Los equipos de futbol, las empresas, las familias, el Estado, la sociedad... y tu grupo de trabajo no es la excepción.
Mi consejo: Reflexiona, encuentra tus puntos débiles y tus puntos fuertes. Deja que otros subsanen tus debilidades y tú potencia tus fortalezas, que es, en definitiva, la esencaia del trabajo en equipo, y no lo es, ni mucho menos, la igualdad entre todos o el derecho a expresarte y organizar por encima de cualquier criterio.
martes, 27 de octubre de 2009
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